Ciudad de México.- Viernes 03 de Julio de 2026.- La viralidad de Merlín, el pato que conquistó redes sociales tras aparecer con el jersey de la selección nacional durante la celebración del partido inaugural de México en el Mundial ha generado oportunidades económicas para su familia, pero también preocupaciones sobre la necesidad de garantizar su bienestar animal ante la exposición pública.
Con apenas dos años, el ave se convirtió en un fenómeno digital luego de caminar entre la multitud vestida con indumentaria alusiva a la selección mexicana y calzado deportivo. Las imágenes sumaron millones de reproducciones y lo posicionaron como una especie de mascota no oficial del torneo.
De acuerdo con el análisis difundido, la popularidad de Merlín responde a la tendencia de humanizar a los animales, al poder emocional de los símbolos patrios y a la conexión que estos generan entre personas desconocidas.
El impacto mediático del pato derivó en una invitación a la conferencia matutina encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien recibió al animal junto con su familia humana y les prometió apoyo, luego de conocer que su dueña es madre soltera y vendedora ambulante. Además, el club de futbol Atlante lo “fichó” de manera oficial.
En días recientes, la familia logró registrar la imagen y el nombre de Merlín ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), con el objetivo de proteger su identidad como marca y evitar su uso no autorizado en campañas publicitarias. Con ello, el pato se consolida como un activo con potencial económico sostenible, al impedir que terceros lucren con su imagen sin autorización.
Sin embargo, ante la difusión masiva de los videos, el doctor José Germán Lombardero Goldaracena, coordinador de la Licenciatura en Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), recordó que existe una Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, la cual establece que los animales deben ser protegidos, no recibir maltrato ni crueldad, además de contar con una tenencia responsable que evite la sobreexplotación.
El especialista consideró que, por el contexto mediático del Mundial, medios de comunicación y redes sociales “se han sobrepasado” con la atención hacia el ejemplar.
También recomendó que, si se mantiene la presencia de Merlín en actos públicos, se vigile su cuidado para evitar afectaciones físicas o de estrés.
El especialista recomienda, “si se va a seguir permitiendo su presencia en estos actos, hay que vigilar que se mantenga una supervisión para evitar que sea dañado, se debe cuidar que no haya exceso en las demandas de tiempo, correcta manipulación y que tenga periodos de descanso”.
Lombardero Goldaracena explicó que, como animal doméstico, Merlín requiere alimentación adecuada, instalaciones apropiadas, clima controlado y manejo responsable. De no cumplirse estas condiciones, podría presentar señales de estrés o malestar.
A su vez, indica el investigador, “como animal doméstico se debe garantizar su alimentación, instalaciones, clima y manejo adecuado, ya que si estos elementos se alteran puede presentar depresión, pluma erizada, intención de huir, agresividad o hasta defecar de manera constante”. En tanto, dice, aunque esté acostumbrado a las aglomeraciones y estar en la vía pública, no es parte de su naturaleza.
El especialista advirtió que permitir que el pato camine entre multitudes representa riesgos, ya que puede ser pisado, lesionado o manipulado de forma inadecuada por personas que intenten tocarlo o tomarse fotografías.
“Al permitir que camine entre las multitudes puede ser pisado, las personas pueden ocasionarle algún daño o lesión al sostenerlo para las autofotos o al querer tocarlo. El riesgo existe”, advierte el doctor Lombardero Goldaracena.
Merlín es un pato pekin americano, una especie doméstica que requiere cuidados específicos, dieta apropiada, higiene y espacio adecuado. Por ello, el especialista recomendó permitirle periodos de descanso para regular el calor corporal, ya que la vestimenta podría causarle incomodidad durante periodos prolongados de movimiento.
El académico también señaló que el ave debe contar con supervisión para evitar que consuma alimentos altos en grasa o sodio, además de ser revisada por un veterinario y recibir asesoría constante para proteger su salud e integridad física.
El académico expuso que debe “contar con una supervisión y asistencia para que no coma alimentos altos en grasa y sodio. Tener un control estricto, ser revisado por un veterinario y conviene que sus dueños mantengan una asesoría para que no se afecte su integridad física y la salud de la mascota”.
