Ciudad de México., Viernes 09 de Octubre de 2026.- La Ciudad de México se prepara para celebrar una de sus tradiciones más queridas: el Día de Muertos. A medida que se acerca noviembre, las calles empiezan a llenarse de los vibrantes colores naranja y amarillo de la flor de cempasúchil, una planta que no solo adorna, sino que también simboliza el vínculo entre los vivos y los muertos. Desde la época prehispánica, esta flor ha sido fundamental, conocida como «cempoalxóchil» y utilizada en las ofrendas para guiar a las almas con su fragancia.
No es sorpresa que este año la flor de cempasúchil esté en el centro de atención. La producción es significativa y se lleva a cabo en varias regiones de México. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural ha reportado que, en 2024, se produjeron más de tres millones de plantas en la Ciudad de México y el Estado de México, lo que representa un valor de producción de más de 43 millones de pesos. Mientras tanto, estados como Puebla, Hidalgo y Oaxaca han destacado como mayores productores de esta flor emblemática, contribuyendo a un total de 20 mil 659 toneladas en el país.
En un esfuerzo por integrar el campo y la ciudad, el Gobierno de la Ciudad de México organiza el Festival de Flores de Cempasúchil. Este evento, que se llevará a cabo del 18 de octubre al 1 de noviembre, será un espacio perfecto para que los ciudadanos puedan adquirir su flor de cempasúchil directamente de 140 floricultores y productores agroecológicos de Tláhuac, Milpa Alta y Xochimilco. Los visitantes podrán disfrutar de precios accesibles y llevarse a casa un pedazo de la cultura mexicana, acercando así la rica tradición del Día de Muertos a la vida urbana.
La flor de cempasúchil no solo embellece nuestras calles y hogares, sino que también representa una conexión profunda con nuestras tradiciones y recuerdos. Al adquirirla, se participa en la celebración de la vida y la memoria, manteniendo viva una costumbre que trasciende generaciones.
