San Juan del Río, Qro. 4 de junio de 2025.
Las recientes lluvias no solo han dejado encharcamientos y caos vial, sino que han evidenciado un problema crónico que ha sido ignorado: el deplorable estado de las calles. En plena temporada de lluvias, San Juan del Río parece una ciudad bombardeada, con baches por doquier que afectan la movilidad, dañan vehículos y ponen en riesgo vidas.
El presidente municipal Roberto Cabrera anunció con bombo y platillo una inversión de 18 millones de pesos para trabajos de bacheo. Sin embargo, las condiciones del pavimento en avenidas clave como Paseo Central, Boulevard Hidalgo y accesos a colonias como San Cayetano, El Pedregoso o Lomas de San Juan contradicen ese discurso. El dinero está presupuestado, pero los resultados son invisibles.
Calles colapsadas, gobierno ausente:
El gobierno municipal ha optado por la propaganda antes que por el trabajo. Se anuncian obras, se toman fotografías, se presume gestión, pero la realidad es otra: las vialidades están colapsadas y el mantenimiento brilla por su ausencia. En muchas zonas apenas y se observan algunos parches mal aplicados que, con la siguiente lluvia, desaparecen.
El silencio oficial ante los cuestionamientos profundiza el malestar. La estrategia parece clara: apostar al olvido, tapar el bache con discurso y esperar que la indignación se diluya.
Más presupuesto en imagen que en obra
El contraste es ofensivo. Mientras el recurso destinado al bacheo genera dudas y carece de resultados palpables, el gasto en comunicación social ha aumentado considerablemente. La administración de Roberto Cabrera parece más interesada en construir una imagen que en construir ciudad.
San Juan del Río no necesita más declaraciones, necesita resultados. No se puede gobernar con excusas mientras el asfalto se deshace y las calles se convierten en trampas. Los baches no se tapan con promesas: se tapan con voluntad, trabajo y transparencia.

