San Juan del Río, Qro., viernes 8 de agosto de 2025
Lo que debería ser un acto de transparencia se ha convertido en un vergonzoso ejemplo de impunidad y compadrazgo político. El presidente municipal Roberto Cabrera salió a encubrir y blindar a su director de Tránsito, Francisco Javier Vértiz, tras haber cometido una falta administrativa.
Lejos de exigir cuentas o aplicar la ley, Cabrera se apresuró a justificarlo con el argumento de que Vértiz “no estaba en funciones, no portaba uniforme, arma ni conducía una patrulla” y que “estaba fuera de turno”. Con esta narrativa, el alcalde no solo minimiza el hecho, sino que pretende engañar a la ciudadanía, convirtiendo una falta en un simple malentendido.
Lo más grave: Vértiz seguirá en el cargo, protegido por el manto político de Cabrera, a pesar de que tiene intereses económicos con Grúas Mejía, un evidente conflicto de interés que corrompe la función pública.
Este caso confirma lo que muchos ciudadanos ya sospechaban: en San Juan del Río la ley se aplica con doble vara. Para el ciudadano común, mano dura. Para los amigos y socios del alcalde, impunidad absoluta y respaldo oficial.
Con este blindaje, Roberto Cabrera envía un mensaje peligroso: la corrupción no solo se tolera en su administración, se protege y se premia.

