San Juan del Río, Qro., lunes 18 de agosto de 2025.
El nombre de Vicente Negrete se ha convertido en sinónimo de impunidad y privilegios dentro del municipio. Trabajador en la nómina municipal y protegido tanto de Mónica Olguín, lideresa sindical, como del propio presidente municipal Roberto Cabrera, este personaje se presume como intocable y actúa bajo la sombra de la protección política.
Negrete, quien además maneja la liga de fútbol de veteranos “20 de Noviembre”, se mantiene en ese cargo sin que nadie pueda removerlo, a pesar de las inconformidades de los propios integrantes de la liga. Su poder va más allá de lo deportivo: en el ámbito ciudadano, ha impuesto su voluntad incluso para impedir la poda de árboles frente a su domicilio, asegurando que nadie puede tocar “sus” árboles porque “así lo decide él”.
La situación exhibe no solo la soberbia de un funcionario menor, sino la complicidad de las autoridades municipales, que lejos de actuar, permiten que personajes como Negrete se coloquen por encima de la ciudadanía.
Este tipo de casos refleja cómo, bajo la protección de líderes sindicales como Mónica Olguín y el cobijo político de Roberto Cabrera, se construyen figuras que se sienten por encima de la ley y de la ciudadanía.
Mientras tanto, la inconformidad social crece, pues la población observa cómo la autoridad municipal guarda silencio ante abusos de poder tan evidentes.
La pregunta es inevitable: ¿hasta cuándo Vicente Negrete seguirá siendo el “intocable” que se burla de la ciudadanía y del propio gobierno municipal?
