Durante décadas, las vías del ferrocarril fueron el hogar de decenas de familias queretanas ligadas históricamente a Ferrocarriles Nacionales de México. Hijos, nietos y bisnietos de trabajadores ferroviarios crecieron junto al antiguo patio de maniobras, en el corazón de la capital, donde ahora se edificará la estación del Tren México–Querétaro.
El anuncio del proyecto ferroviario despertó incertidumbre entre quienes durante generaciones habitaron el derecho de vía. El temor principal era ser desalojados sin una alternativa de vivienda. Sin embargo, tras meses de diálogo con autoridades federales, estatales y municipales, ese panorama comenzó a cambiar.
Lupita Ponce, una de las vecinas que encabezó las gestiones de la comunidad, confirmó que ya fueron presentadas distintas propuestas de vivienda y que 12 familias aceptaron iniciar su proceso de reubicación.
“La buena noticia es que la presidenta Claudia ha dicho que no quiere dejar desprotegidas a las personas afectadas por el proyecto del Tren México–Querétaro. Ya fuimos a conocer dos propuestas de vivienda y todavía están por mostrarnos algunas más para que cada familia pueda decidir”, explicó.
