El Vivero Municipal de Querétaro cultivó 35 mil plantas de cempasúchil que comenzarán a colocarse a partir del 25 y 26 de octubre en parques, jardines, andadores y espacios emblemáticos de la capital. La producción incluye 5 mil ejemplares de clemolito, una variedad de flor pequeña que se cultivó con semillas obtenidas en el propio vivero
Querétaro se vestirá de naranja y amarillo para recibir las festividades del Día de Muertos. El municipio prepara la distribución de 35 mil plantas de cempasúchil, producidas en el Vivero Municipal, para adornar áreas verdes y espacios públicos de la capital durante una de las temporadas más representativas de la tradición mexicana.
Fabián García Tabares, jefe de área de Parques y Jardines asignado al Vivero Municipal, informó que la producción de este año contempla 30 mil plantas de flor grande, distribuidas en seis variedades, así como 5 mil ejemplares de clemolito, una variedad de flores pequeñas y abundantes.
La plantación comenzará los días 25 y 26 de octubre y abarcará sitios como la Alameda Central, el Jardín Zenea, el Jardín Guerrero y Los Arcos, además de andadores, atrios, parques y espacios públicos de distintas delegaciones municipales.
García Tabares explicó que el cultivo comenzó en agosto con la preparación de los invernaderos y del terreno, mientras que la plantación de las plántulas inició el 1 de septiembre. Durante su desarrollo, las plantas recibieron podas, fertilización y monitoreo constante para prevenir plagas y enfermedades.
Una de las particularidades de la producción es el aprovechamiento de recursos del propio municipio. El sustrato incorpora composta elaborada con residuos vegetales provenientes de las podas realizadas en el vivero, mientras que alrededor del 90 % del agua utilizada para el riego es tratada.
El funcionario señaló que las pérdidas por factores climáticos y plagas representaron menos del 5 % de la producción. Para mantener la calidad de las flores, el personal realiza labores diarias de supervisión y manejo integrado de plagas.
En estas actividades participan 23 trabajadores operativos, de los cuales aproximadamente el 85 % son mujeres. García Tabares destacó que el resultado es producto del trabajo cotidiano del equipo encargado de la producción, el mantenimiento y la preparación de las plantas para su colocación en la ciudad.
El cultivo también incorpora una apuesta por la producción propia: las 5 mil plantas de clemolito fueron obtenidas a partir de semillas recolectadas y germinadas en el Vivero Municipal. En contraste, las plántulas de flor grande fueron adquiridas a una empresa especializada de Morelos.
Además de su valor ornamental, el cempasúchil tiene importancia cultural y ambiental. Sus flores atraen abejas y mariposas, mientras que su presencia forma parte de las tradiciones asociadas con el Día de Muertos. García Tabares recordó que se trata de una planta nativa de México, vinculada históricamente con las celebraciones y prácticas de los pueblos originarios.
El jefe de área hizo un llamado a la población para cuidar las plantas una vez colocadas en los espacios públicos y evitar dañarlas o manipularlas. La intención, dijo, es que las flores puedan conservarse durante las festividades y que la ciudadanía disfrute de una decoración producida por trabajadores del propio municipio.
El Vivero Municipal, añadió, produce cerca de un millón de plantas al año, de más de 300 variedades, destinadas principalmente a las áreas verdes de Querétaro. Una parte menor se entrega mediante el programa de adopción de árboles y plantas, que también ofrece especies aromáticas, medicinales, suculentas y arbustos.
